Cada intervención en el espacio público parte de un contexto distinto: un muro, una plaza, un corredor peatonal o un distrito cultural completo. Por eso organizamos el trabajo en formatos claros, con tiempos, materiales y niveles de participación definidos desde el inicio.
Formatos de trabajo
Cada formato de colaboración está pensado para una etapa distinta del proceso: desde la primera conversación con la comunidad hasta la instalación final. Aquí se detalla el alcance, los materiales y el tiempo estimado de cada modalidad.
Visita técnica al lugar, registro fotográfico del estado actual y entrevistas breves con vecinos o usuarios. Entregamos un informe con recomendaciones de intervención y un primer mapa de actores locales.
Duración: 2 a 3 semanas
Incluye: levantamiento, entrevistas, informe
Talleres de co-creación con la comunidad para definir la narrativa visual, los colores y los elementos simbólicos de la obra. Se documenta cada sesión con fotografías y se sistematizan las decisiones tomadas.
Duración: 4 a 6 semanas
Incluye: 3 talleres, bocetos, memoria
Ejecución de la obra en sitio con equipo propio: preparación de superficies, aplicación de pintura o instalación de módulos. Incluye plan de seguridad y gestión de residuos durante el proceso.
Duración: 3 a 8 semanas
Incluye: materiales, mano de obra, logística
Registro fotográfico y audiovisual de cada etapa, entrevistas a participantes y redacción de una ficha técnica. El material queda listo para publicarse en el archivo del colectivo o en medios locales.
Duración: paralela al proyecto
Incluye: fotografía, video, ficha técnica
Diseño e instalación de totems direccionales, pictogramas y placas con braille. Se realiza una prueba de legibilidad con usuarios y se ajusta el sistema según los resultados antes de la instalación definitiva.
Duración: 5 a 7 semanas
Incluye: diseño, prototipo, instalación
Fabricación de bancas, jardineras y módulos de sombra con materiales recuperados. Incluye planos técnicos de montaje, pruebas de resistencia y un manual de mantenimiento para el municipio.
Duración: 6 a 10 semanas
Incluye: fabricación, instalación, manual
¿No encuentras el formato que necesitas? El equipo adapta los alcances a proyectos específicos.
Consultar disponibilidad Ver caso de mural colectivoConfianza del sector
Ayuntamientos, colectivos vecinales y gestores culturales han confiado en nuestro proceso participativo. Estas son algunas de sus valoraciones.
4.8
Valoración media de 23 encargos
Proyectos de muralismo y señalética completados en tiempo y con la comunidad implicada desde el primer boceto.
12
Distritos culturales con intervención
Desde señalética peatonal hasta mobiliario modular, cada encargo parte de un diagnóstico del espacio y sus usuarios.
40+
Colaboradores locales por proyecto
Vecinos, artesanos y estudiantes participan en talleres de diseño y montaje, asegurando que la obra responda al lugar.
"El mural del Barrio de la Estación cambió la percepción de toda la zona. El equipo documentó cada paso y eso nos permitió justificar la inversión ante el pleno municipal."
Regidora de Cultura, Ayuntamiento de Guadalajara
"La señalética peatonal que diseñaron para el distrito es un ejemplo de accesibilidad bien entendida. Los pictogramas y el braille funcionan, no son decoración."
Coordinador de Movilidad Urbana
"Trabajaron con los vecinos desde el primer taller. Las bancas modulares de la plaza se usan a diario y nadie las ha vandalizado. Eso dice mucho del diseño participativo."
Presidenta del Comité Vecinal del Centro
Instituciones y colectivos con los que hemos colaborado
Proceso de trabajo
Cada encargo de diseño participativo sigue una ruta clara. Estas son las etapas que recorremos junto al colectivo, la comunidad y las instituciones que convocan la intervención.
Visitamos el espacio, medimos superficies, revisamos flujos peatonales y condiciones de luz. Entrevistamos a vecinos y comerciantes para entender la vida cotidiana del lugar antes de proponer cualquier trazo.
Presentamos propuestas conceptuales en papel y maquetas rápidas. Ajustamos paletas, escalas y mensajes con quienes habitan el espacio. La validación se hace en asamblea abierta, no en un correo.
Definimos anclajes, espesores, tratamientos de superficie y tiempos de secado. Entregamos planos de montaje y una lista de materiales con proveedores locales, pensando en mantenimiento a largo plazo.
Organizamos jornadas de trabajo con voluntarios y personal especializado. Cada participante recibe instrucciones claras de seguridad y una tarea concreta, desde preparación de muros hasta ensamblaje de piezas.
Montamos la obra en sitio con el equipo completo. Hacemos pruebas de resistencia, revisamos ángulos de lectura y corregimos detalles de acabado. La instalación siempre se documenta en fotografía de proceso.
Entregamos un dossier con planos finales, registro fotográfico y entrevistas a colaboradores. Incluimos una guía de mantenimiento y una reflexión sobre cómo la obra dialoga con su entorno.
¿Quieres ver cómo se aplica este proceso en un caso real?
Revisa el mural del Barrio de la Estación